“Arcadia”: NFT y cortometraje de Andrés Reisinger

El director y artista de computer graphics de Barcelona, Andrés Reisinger, se unió al productor André Allen Anjos, mejor conocido como RAC, y la poeta británica Arch Haedes para producir este corto titulado «Arcadia», que además de impresionar por su estética, también se vendió como NFT.

Sobre el artista

El artista, nacido en Argentina, define este cortometraje como una película gráfica narrada que recorre nuestra crisis existencial colectiva a lo largo del siglo XXI. Su estilo, reconocible al instante, está repleto de paisajes de ensueño.

«Arcadia» consta de cinco capítulos, cada uno de los cuales rinde homenaje a un filósofo en particular, al mismo tiempo que cita a docenas de poetas, artistas, escritores y pensadores que han dado forma a la psicología y la cultura contemporáneas.

El corto explora nuestra soledad, alienación, ansiedad y depresión, todo alimentado por nuestras siempre presentes ansias de consumismo cultural. Nos insta a superar este nihilismo refinando nuestra individualidad en la soledad y la naturaleza, y nos invita a adoptar un talante de rebeldía y cuestionamiento que busca generar cambios en la sociedad. En el plano individual, nos alienta a dar sentido a nuestra lucha a través de la pasión, autopropiedad, belleza y arte.

El poema más caro del mundo

La pieza no solo se ha creado como película, sino también como un Token No Fungible (NFT). Por este motivo, ha sido etiquetado como el «poema individual más caro del mundo», ya que se subastó en la «Christie’s NYC Evening Sale» por más de medio millón de dólares (en concreto por $525.000).

Los NFT (a veces pronunicados como «nifties»), cuya popularidad se ha disparado en los últimos meses, son activos digitales que registran la propiedad. Comprar un NFT único en su tipo significa adquirir el registro de propiedad imborrable de esa pieza de trabajo, su acceso y el derecho a venderla.

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El metaverso, un nuevo universo

El metaverso ya es una realidad, no es solo un universo virtual sacado de una película de ciencia-ficción. Pero, ¿qué es en nuestra tierra este llamado metaverso? Se puede resumir como un mundo virtual que amplia el mundo físico en digital. Se conecta a este a través de dispositivos que nos hacen estar dentro de esta realidad, interactuando con todos sus elementos.

Llega a parecerse al mundo de los videojuegos, pero este mundo no está pensado solo para jugar sino también para aspectos cotidianos como trabajar, ir de compras, asistir a conciertos… Nos permitirá compartir momentos y espacios con personas que no están físicamente.

Sin ninguna duda, se necesitan dispositvos VR para poder sumergirnos en este mundo digital. También es muy importante la interoperabilidad, que es la capacidad de que dos o más sistemas permitan el intercambio de información entre ellos, compartiendo el mismo espacio digital. La idea es que todos los sistemas estén conectados para que haya una movilidad libre y sin restricciones.

Avances necesarios

Para que este metaverso sea una realidad, debe haber un gran salto tecnológico: gafas de realidad virtual más ligeras y con mayor precisión en los detalles, sensores de movimiento más precisos, permisión de interacciones que no tenemos actualmente. A parte, se necesitan servidores que puedan almacenar más información y mantener millones de personas conectadas simultáneamente.

Mujer Con Ordenador Portátil Con Auriculares Vr

Espacios donde se usará el metaverso

Se podrá usar como desarrollo de espacios industriales virtuales. Se permitirá replicar una fábrica real para hacer pruebas de todo tipo de máquinas y sistemas a través de gemelos digitales. De esa forma, se detectarán posibles fallos y mejoras antes de construirlo de forma física y probarlo en el mundo real.

Algunas de las actividades que se podrán hacer en este metaverso son: jugar a videojuegos en línea con tus amigos en realidad aumentada, reuniones de trabajo a través de avatares personales, conciertos a distancia, hacer ejercicio con un entrenador personal, venta de artículos físicos qué serán autenticados mediante un vale digital o NFT (Non Fungible Token)… todo aquello que se pueda imaginar, ya que la realidad virtual no conoce ni de espacios ni de límites.

El metaverso, a parte de tener en cuenta el apartado laboral y social, tiene en cuenta la estética de los objetos y de las personas para que la experiencia sea lo más inmersiva posible.

En conclusión, el metaverso es una copia del mundo real al virtual. No intenta ser un mundo de ilusión e imaginación, sino una especie de realidad alternativa donde podamos hacer las actividades que hacemos en nuestro día a día pero sin salir de casa y, ni siquiera, de nuestras habitaciones.

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