Holosys revoluciona la experiencia inmersiva con su nueva actualización

Holosys, el sistema de captura volumétrica desarrollado por 4Dviews, ha sido lugar de producciones como Megalópolis. Recientemente, ha sido actualizado para mejorar la velocidad del procesamiento, consiguiendo así un mayor control creativo.

Ejemplo del sistema de captura volumétrica Holosys. Fuente: 4Dviews.

¿Qué significa «capturar imágenes volumétricas»?

El vídeo volumétrico es una técnica avanzada que permite capturar el movimiento dentro de un espacio tridimensional. De esta forma, se consigue llevar la creación de contenido a nuevos niveles a través de generar experiencias inmersivas y revolucionar la creación de videojuegos, cine y entretenimiento digital.

El ecosistema Holosys de 4Dviews es una de las herramientas más avanzadas en la producción de vídeo volumétrico. Esta tecnología permite capturar la actuación humana a alta calidad en cualquier flujo de trabajo 2D o 3D. El objetivo del vídeo volumétrico es la creación de contenidos inmersivos que permiten conectar con el público.

El sistema Holosys como un marco de referencia

Una de las características principales de Holosys se trata del volumetric in a box. Se trata de un sistema que ofrece una solución integral porque incorpora cámaras, iluminación y herramientas de procesamiento optimizadas por 4Dviews. Esto garantiza una herramienta más accesible y eficiente. Además, los archivos generados son compatibles con motores gráficos muy reconocidos como Unity, Unreal, Engine o WebXR.

La actualización de Holosys ha optimizado los algoritmos de procesamiento, haciendo que la conversión de los datos sea más eficiente y brindando un mayor control sobre el resultado final. Esto supone un beneficio en la producción de proyectos que buscan realismo y fidelidad en la captura del movimiento.

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Cómo iluminar bien una escena según el género cinematográfico

Las interpretaciones de los actores o la dirección de la película son esenciales, pero hay un aspecto que no puede pasarse por alto: la iluminación. Esta herramienta visual no solo ayuda a crear la atmósfera adecuada, también permite comunicar emociones y reforzar la narrativa de la película. La iluminación define el tono del film, la narrativa y la percepción del espectador, configurando el lenguaje visual de la película. De hecho, dependiendo del género cinematográfico, las estrategias de iluminación varían para potenciar la experiencia y dar vida a la historia.

Comedia

En las películas de comedia, la iluminación se caracteriza por su calidez y suavidad, creando un ambiente luminoso y alegre, y que resalta las expresiones faciales de los actores. Además, se puede ayudar de efectos de iluminación exagerados para reforzar un efecto cómico, como luces estroboscópicas o luces de neón, para resaltar la ironía o el sentido del humor.

La comedia suele apoyarse en el uso de una iluminación cálida, como el amarillo, el naranja o el rosa, para crear un ambiente de felicidad y buena energía. Todo esto se ve reflejado en Como dios (2003): una película del director Dean Semler y protagonizada por Jim Carrey donde existen pocos contrastes y una iluminación homogénea.

Drama y thriller

Este tipo de películas suelen usar una iluminación más bien tenue para tratar de generar una atmósfera de misterio e incertidumbre. Los contraluces que delinean la silueta de los personajes, crean una sensación de misterio por la dificultad de identificar el rostro del actor. En la película Se7en (1995), dirigida por David Fincher, se juega especialmente con el contraste de luces y sombras que refuerza el clima de tensión.

Acción

En el género de acción, la iluminación se caracteriza por ser intensa y dura para enfatizar en la fisonomía y en los movimientos de los personajes. Este estilo de iluminación busca subrayar la adrenalina y la emoción de la escena.

La iluminación roja también suele ser una aliada en este género para aumentar la tensión de la historia. Un ejemplo de ello es Mad Max: Fury Road (2015), película dirigida por George Miller donde se hace uso de tonos rojizos y sombras duras para marcar la violencia y el caos en un mundo desértico.

Terror y suspense

La iluminación en las películas de terror y suspense es crucial para generar una atmósfera de miedo y tensión. Las sombras profundas y las zonas oscuras son elementos clave, ya que generan al espectador una sensación de amenaza oculta. A través de la oscuridad, se pueden crear efectos inquietantes que surgen desde la penumbra. Las luces parpadeantes y las iluminaciones rojas, verdes o azules ayudan a intensificar la incomodidad y el miedo.

En la película REC 2 (2009), a parte de jugar con las sombras y la oscuridad, añaden un elemento más de iluminación: LEDS en el propio vestuario. Esto combinado con la luz intermitente y las linternas, dota a la pelicula de una personalidad única.

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Flow: el punto de inflexión para el cine de animación

La película de animación Flow se desmarca de los estándares convencionales de la industria para mostrar que un producto de alta calidad no está necesariamente ligado a una producción multimillonaria. Utilizando el software sin coste Blender se logró renderizar toda la película, enviando un mensaje claro a Hollywood: los creadores independientes también pueden conectar con el mundo y ganar premios importantes.

Frame de la película Flow. Fuente: The New York Times.

Una película distinta a todo lo que conocemos

Flow es un largometraje de animación dirigido por el cineasta letón Gints Zilbalodis y coescrito por el productor Matīss Kaža. La película invita al espectador a sumergirse en una de las mayores problemáticas de la sociedad contemporánea: la crisis climática. Tras una inundación devastadora que ha dejado un futuro incierto, un gato negro forma un grupo singular – un capibara, un lémur, un pájaro y un perro– con el objetivo de encontrar tierra firme en este nuevo mundo acuático.

Lejos de las grandes producciones y de las típicas películas, aquí los animales no hablan, ni cantan. Se prescinde totalmente del diálogo para enfatizar en sus movimientos y emociones. La película destaca por un realismo natural que da protagonismo a la música, al maullido, al ronroneo y a sus expresiones sumamente comunicativas.

GIF de la película Flow. Fuente: This is Colossal.

Un mundo visualmente impactante

La película ofrece una amalgama de escenarios oníricos a través de imágenes no fotorrealistas que refuerzan su belleza. La atmósfera se construye con colores vibrantes que logran un equilibrio entre lo real y lo fantástico. Flow, creada íntegramente con la herramienta gráfica de 3D Blender, recuerda a un videojuego de mundo abierto que invita a la exploración, convirtiéndola en una película llena de matices.

Una revolución en la animación

Flow, galardonada con un Oscar y un Golden Globe, marca un antes y un después para las nuevas generaciones de animadores: demuestra que no es necesario formar parte de una gran corporación ni utilizar los programas más punteros para crear una obra de arte. Flow ha entrado para quedarse y desafiar el paradigma de la industria cinematográfica.

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La apuesta de Cassius Rayner por la filmación con móvil

Cassius Rayner ha trabajado en la industria durante más de 20 años como director y operador de cámara en importantes cadenas como Sky, ABC, Channel 4 y Meridian News, entre otras. Sin embargo, a partir de 2014, comenzó a explorar un nuevo medio para la producción audiovisual: el cine con smartphones. Desde entonces, ha llevado al límite las capacidades técnicas de los dispositivos móviles, consolidándose como un referente en este ámbito.

Además, es reconocido por ser uno de los pioneros en utilizar herramientas, como Filmic Pro, Apple, Sony y Zhiyun para producir series, documentales y vídeos musicales. Su incursión en la cinematografía con un móvil le ha valido 14 premios internacionales, permitiéndole rodar en diversas localizaciones de África, Sudamérica, China, Hong Kong y Europa.

The Missing: un referente de producción con smartphones

Rodaje con móvil con Cassius Rayner. Fuente: Filmic Pro.

Uno de los proyectos más recientes de Rayner es The Missing, un cortometraje que muestra el problema de los niños que son reclutados para formar parte de pandillas. Este proyecto ha sido rodado íntegramente con un Sony Xperia Pro-I y el micrófono Sennheiser MKE 400, siendo galardonado con tres premios premios internacionales de cine.

Rayner asegura que la filmación con dispositivos móviles le ha permitido llegar a lugares que serían inaccesibles con los equipos tradicionales. Sin embargo, aunque la calidad de las cámaras de los smartphones ya es comparable a la de las cámaras DSLR, aún existen desafíos a superar, como la captura del audio, el almacenamiento externo y la autonomía de la batería.

Grabación del cortometraje The Missing. Fuente: Chogu.

Transmitiendo el conocimiento

En 2017, Rayner decidió compartir su conocimiento impartiendo clases de cinematografía con smartphones en grandes escuelas de cine, como la Met Film School o la London Film Academy. También se convirtió tanto en profesor como invitado en el British Film Institute y fue pionero en lanzar un campamento de cine móvil en la República Democrática del Congo.

Por otro lado, creó un curso llamado Smart Film 101 para llegar a cineastas sin presupuesto donde se enseña cómo estructurar la narrativa y rodar sin un equipo adicional. Cassius Rayner está completamente entregado a mostrar nuevas vías divergentes para poder narrar una historia. Trata de demostrar que la creatividad y la innovación son grandes aliados para abrir nuevas puertas en la industria del cine.

Cassius Rayner impartiendo una clase. Fuente: British Cinematographer.

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Iluminar las profundidades: los desafíos del cine submarino en Last Breath

La cinematografía submarina es una de las disciplinas más complejas en el mundo del cine, y para construir la imagen de la película Last Breath, los desafíos se multiplicaban todavía más. El aclamado director de fotografía Ian Seabrook, conocido por su trabajo en películas como Indiana Jones o Batman, no solo tiene una vasta experiencia en el campo, sino que es un experto de las exigencias de las profundidades marinas. Su labor en la filmación de Last Breath se desarrolló en aguas maltesas donde enfrentó diversos obstáculos.

Last Breath es la adaptación cinematográfica de un documental del 2019 que narra la angustiosa lucha de un grupo de buzos experimentados para salvar a un compañero atrapado a 100 metros de profundidad. La producción de la película se convirtió en un reto donde la iluminación bajo el agua juega un papel crucial.

Rodaje de la película Last Breath. Fuente: IMDb.

Problemáticas del trabajo bajo el agua

El rodaje submarino de la trama se desarrolló en los Malta Studios, lugar que alberga el tanque exterior más grande de Europa, el Deep Tank. Con 107 metros de diámetro y casi 11 metros de profundidad, su agua es directamente recogida del mar Mediterráneo, consiguiendo un ambiente oceánico pero controlado.

Sin embargo, mantener la claridad del agua fue un factor complicado: tras las largas jornadas de rodaje, el agua se enturbiaba. Como resultado, se reducía la visibilidad significativamente. Consciente de esta limitación, Seabrook tomó la decisión de introducir un sistema clarificador mediante una rutina de cloro para asegurar la nitidez de las imágenes.

Frame de la película Last Breath del actor Simu Liu. Fuente: IGN.

Los obstáculos de iluminar en las profundidades

Para replicar la profundidad del mar y una tormenta violenta, se decidió grabar por la noche pero se necesitaban luces para poder trabajar. El equipo solucionó el reto con los Titan Tubes de Astera: unos LED que proporcionan una luz tenue. Esto permitió tener la suficiente luz ambiental pero sin alterar la sensación de inmensidad del océano. Estas fuentes de luz también se podrían controlar desde la superficie, y de esta forma, no se comprometía la seguridad del equipo o las inmersiones.

Luz como elemento narrativo

En Last Breath, el trabajo de iluminación no solo servía para dar una mayor visibilidad al equipo, también actuaba como un elemento que ayudaba a aumentar la tensión de la trama. Un ejemplo es la secuencia donde se enciende una bengala bajo el agua. Para potenciar su efecto dramático, Seabrook utilizó tubos de Helios con un parpadeo que cambiaba la intensidad de la luz. Este uso de los tubos reforzó la atmósfera de angustia gracias a la suma del parpadeo y la iluminación roja bajo las profundidades.

Un trabajo contra las adversidad

La cinematografía submarina no solo requiere de habilidad, sino también de una gran capacidad de adaptabilidad a condiciones cambiantes constantemente. Incluso el profesional más formado debe combinar su creatividad con los obstáculos de la producción y la seguridad del equipo.

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